Según se explica en PÚBLICO, existe una demanda contra el bueno de Krahe por esta sencilla muestra del tradicional recetario culinario confesional hispano, la fianza establecida es de 192.000 €, lo que me permite adivinar que al juez este plato le sabe a cuerno quemado.
Amigo Javier, me solidarizo contigo cantando:
Y yo con la espumadera como un gilipollas madre.
Y yo con la espumadera como un gilipo-po-po-llas.